La Asamblea renace

 Tras un período de pausa, la Asamblea Popular de Móstoles 15M ha resurgido de sus cenizas ante el panorama actual de desmovilización y de partidismo acrítico.

 El 28 de mayo de 2011 es una fecha clave de la reciente historia contemporánea activista de Móstoles. Al albur de la manifestación del 15 de mayo y de la subsiguiente acampada establecida en Sol, que fue reproducida en decenas de ciudades distribuidas por toda la geografía española, surgieron asambleas del 15M por numerosos barrios de grandes ciudades y en municipios como el nuestro. A esa primera asamblea, celebrada en la fuente de los Peces de la plaza de Pradillo, acudieron cientos de personas atraídas por los acontecimientos ocurridos en Sol y por la aparición de un nuevo sujeto político que propugnaba otro tipo de política basada en el empoderamiento vecinal frente a esa idea de la política basada en el politiqueo de las instituciones, en el olvido de la gente salvo cada cuatro años. En definitiva, en el rapto de la democracia. Y así lo decíamos a través del «no nos representan», a través del «lo llaman democracia y no lo es» y otros tantos lemas. Pese a los lavados de cara, pese a la propaganda construida durante las décadas que llevamos de democracia representativa, habíamos dicho basta.

 Sábado a sábado, en la Fuente de los Peces se fue mostrando como era posible discutir, analizar y ofrecer soluciones y alternativas para nuestro municipio y, en conjunción con el resto de asambleas del 15M y otros colectivos, también para el cambio del conjunto de la sociedad mediante un espíritu de unión que hasta ese momento no se había visto en base a la asociación de diversas aspiraciones que habíamos hecho comunes y que muchas veces se encontraban desconectadas entre sí. En la plaza confluimos gente proveniente de los más diversos ámbitos políticos, sindicales, de otros movimientos sociales y también mucha gente que se había acostumbrado a la queja en solitario, gente hasta entonces desmovilizada pero que habían salido a la calle ante la esperanza de construir algo nuevo sin regirnos por calendarios electorales, ni por ínfulas institucionales que únicamente servían para legitimar un sistema injusto y voraz. Éramos personas, independientemente de nuestros trasfondos y nuestras afiliaciones. Aunque la concurrencia a la Asamblea fue reduciéndose y se marcharon muchas personas que esperaban impacientes el cambio o que no se sentían identificadas, desde la misma se generaron diversos espacios hoy presentes en Móstoles: desde Stop Desahucios, hasta la Asamblea de Parad@s y Precari@s, pasando por el Espacio de Debate Feminista, las Brigadas de Derechos Humanos, la Asamblea Antirrepresiva, etc. La Asamblea poco a poco fue perdiendo su rol aglutinador a consecuencia del éxito de los colectivos derivados de la misma y de la actuación poco edificante por parte de ciertas personas de Móstoles. La Asamblea prácticamente se paralizó.

 Sin embargo, a mediados de noviembre un grupo de personas ligadas a la Asamblea vio la necesidad de volver a retomar la calle y crear contrapoder popular y alejado de la fiebre del politiqueo que ahora se vive por Móstoles. Somos apartidistas y asindicales, no nos identificamos con ningún grupo, colectivo o partido político que quiera lucrarse de lo que el 15M ha hecho y obtenido estos tres años y medio transcurridos desde la creación de la Asamblea en Móstoles. No nos representa nadie, porque nos representamos a nosotras mismas a través del empoderamiento y de la horizontalidad. Desconfiamos de las vías fáciles de la democracia representativa porque no nos creemos que un lavado de cara de las instituciones suponga algo más que una legitimación de las mismas y rechazamos ciertas actitudes, presiones y ataques personales nada respetuosos hacia la Asamblea y hacia las personas que participan en ella. Rechazamos la cooptación y el aprovechamiento. Sin un contrapoder en la calle, el poder institucional se revela huero y falso. A eso decimos no. No somos el apéndice de nadie, no somos la excusa ni el trasfondo publicitario ni combativo del que algunos se quieren apropiar. No somos un producto con el que conseguir votos. Somos la Asamblea Popular de Móstoles y nos definimos a través de nuestros actos. Nuestra intención es proseguir con la construcción de tejido social e inclusivo mediante el empoderamiento personal y el rechazo hacia un sistema que nos parece hostil y que solo puede transformarse desde la participación de todas. En confluencia con otros colectivos o a partir de nuestras propias fuerzas queremos crear e informar, generar un sano espíritu crítico y actuar decididamente contra lo injusto. Por todo ello la asamblea, abierta a todo el mundo, invita a quien desee participar en este renacimiento a que lo haga acudiendo a la misma y a hacer política desde la calle sin olvidar que «vamos lento, porque vamos lejos».

La Asamblea Popular de Móstoles 15M se reúne sábados alternos en el CSO La Casika a las 12h.

(Este texto ha sido consensuado por la Asamblea Popular de Móstoles 15M)

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